suelte el perro que están
dando otra carne
más oscura
el agua escondida
el cielo grande
suéltelo y no piense
en la belleza
el día triste
el perro será suyo
pero insiste
ladra
y morderá como se debe
afloje esa cadena
y nunca piense
que no sabrá volver
lamerse las heridas.
domingo, 6 de junio de 2010
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